En el artículo “Está demostrado: con menos desigualdad se tiene menos
crimen”, el periodista Robert Valls explica cómo la desigualdad económica puede
tener resultados en la tasa de crimen. Él también habla con Hernan Winkler, un
economista que estudia la relación entre la violencia y los delitos. Winkler
dice que las sociedades que convierten ricos no siempre pierden sus problemas
con el crimen. Países desarrollados, incluyendo Europa y los Estados Unidos, ha
aumentado sus riquezas, las tasas del crimen en estos países cayó. Sin embargo,
en la transición de los países latinoamericanos, la delincuencia ha aumentado a
una tasa no sostenible. Muchos países como México, Centroamérica y también
estados de América del Sur como Colombia y Venezuela enfrentan problemas del
narcotráfico y otros crímenes. Mientras algunos han sido exitosos, otros,
especialmente en Centroamérica han sido fracasos. Las soluciones no son fáciles
a encontrar.
En la entrevista con Hernan Winkler, hablan de la correlación entre el
aumento en la tasa de delincuencia y el aumento similar en la tasa de
desigualdad. Esta desigualdad se creó en la década de la 2000, en lo que los
ricos habían ganado más riqueza mientras los ingresos de la gente del medio y bajo
socioeconómicamente mantiene sus niveles de ingresos. Esa tendencia, sigue
Winkler, es culpable del aumento de la violencia, específicamente narcotráfico.
Los impactos de esa investigación son importantes porque dan una razón para
incrementar los impuestos de los más ricos. En el video, Winkler dice que la
desigualdad no es el único problema. Creo que hay cuatro problemas que propaguen
la violencia: la desigualdad del artículo, la corrupción en gobierno y el dato
que muchas drogas son ilegales a través de Latinoamérica.
Otro problema es la corrupción en el gobierno. Es decir que la razón
del aumento de la corrupción fue el incremento masivo en ingresos de los
gobiernos en años pasados. Recientemente, con los descubrimientos de más y más
petróleo en Latinoamérica, los gobiernos ha lo impuesto. Con estos ingresos, el
gobierno financia sus programas, sin embargo, también emergen problemas. Con la
entrada de sumas masivas de dinero, los posibilidades de corrupción aumentaron
muchos. Se dice que el dinero es la raíz de todo mal y que los oficiales de los
gobiernos han tomado millones, si no billones de dólares, lo que significa
dinero en manos de elites, no los pobres. Para reducir la corrupción, los gobiernos
deben crear departamentos de investigación de corrupción para encontrar casos
de malversación de fondos y sobornos.
En conclusión, la desigualdad en Latinoamérica necesita terminar. La
gente de la clase obrera ha sufrido demasiado y la gente rica ha disfrutado de
su riqueza demasiado. Es ridículo vivir en un mundo donde solo los elites viven
bien cuando es posible para todos.
¿Cuál piensan es la solución mejor para resolver los problemas del
narcotráfico y el crimen?
¿Es la igualdad socioeconómica siempre una cosa buena?
¿Qué lucha los cárteles en una manera mejor: el uso del ejército o la
reducción en la desigualdad? ¿Ambos?